Y qué agobio.
Intentar evitar tu presencia y acabar en tus brazos.
Cambiar mis principios por un poco de amor efímero.
No entiendo por qué contigo no soy.
¿Pero cómo evitas que una ola rompa contra la arena?
Será porque siempre me diste lo que nadie.
Ay mi amor
no sabes lo que ha sido verte
mirándome a los ojos.
Vuelve.
Pero esta vez
(si puedes)
quiéreme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario