Esto es lo único que me queda. Mi vía de escape. También es lo único que hago. No sé cuánto tiempo llevo escapando. De algún modo vivo en "la cuerda floja". Nunca sola, pero no siempre acompañada. Llevo la carga de soportarlo y como no puedo, es cuando huyo. Eso me desequilibra. Y vuelta a lo que ya es costumbre.
Luchas, errores, cansancios, heridas, ansias, miedos.
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