Lluvia. Altibajos, acelerones, caídas, peligro por curvas, rodeos y caminos interminablemente agotadores.
Lágrimas, tensión, suicidios colectivos, nervios, horas insuficientes, agobio.
Comprensión, apoyo, risas, gilipolleces. Últimos esfuerzos, notas de corte, ojeras kilométricas.
Sol. Hogueras con apuntes. Liberación y viajes, fiesta, orquestas, playa y más fiesta, acampadas, noches sin dormir.
Litros de alcohol y buenrollismo, movimientos de cadera, misma lista de reproducción día y noche, cenas, fotos, videos.
Cambios y despedidas, aires nuevos, gente nueva, gente lejos y gente que sigue cerca. Fuerza, constancia.
Somos máquinas generadoras de recuerdos, y este año no hemos parado un segundo. Porque menudo vuelo nos hemos marcado en estas cuatro estaciones.
(Inevitables las turbulencias)
365 días para cumplir y celebrar mayorías de edad, madurando y tomando conciencia de nosotros mismos. Que ya era hora. Para darnos cuenta de que en "el peor curso de nuestra vida" la fortaleza mental ha sido más productiva y potente que la física. Para encajar las piezas de este inmenso rompecabezas.
Por 2015 con todos los que están.
-y con los que quieran quedarse-
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Eres arte
No sé que tienen estas fechas que nos ponen a todos insoportablemente tiernos.
Y sobre todo hoy. El 31 de diciembre echamos la vista atrás y recordamos todos los momentos que nos ha brindado el año. Pero también nos preguntamos qué será de nosotros en este nuevo que recibimos: si será mejor, peor...o igual.
Sinceramente, no ha sido un gran año. Pero de todas las cosas que nos han pasado yo me quedo con las buenas. Y sobre todo, contigo. Porque no sé qué estaría haciendo yo ahora de no haber sido por ti. Porque cada vez más eres imprescindible.
365 días y ni uno has fallado. Realmente merece la pena quedarse por gente como tú.
Porque de 2014 sólo hace falta un número para cambiarlo todo, y para mi, sólo una persona.
Dos mil quince gracias.
Y sobre todo hoy. El 31 de diciembre echamos la vista atrás y recordamos todos los momentos que nos ha brindado el año. Pero también nos preguntamos qué será de nosotros en este nuevo que recibimos: si será mejor, peor...o igual.
Sinceramente, no ha sido un gran año. Pero de todas las cosas que nos han pasado yo me quedo con las buenas. Y sobre todo, contigo. Porque no sé qué estaría haciendo yo ahora de no haber sido por ti. Porque cada vez más eres imprescindible.
365 días y ni uno has fallado. Realmente merece la pena quedarse por gente como tú.
Porque de 2014 sólo hace falta un número para cambiarlo todo, y para mi, sólo una persona.
Dos mil quince gracias.
lunes, 29 de diciembre de 2014
“Sometimes you meet someone, and it’s so clear that
the two of you, on some level belong together. As lovers, or as friends,
or as family, or as something entirely different. You just work,
whether you understand one another or you’re in love or you’re partners
in crime. You meet these people throughout your life, out of nowhere,
under the strangest circumstances, and they help you feel alive. I don’t
know if that makes me believe in coincidence, or fate, or sheer blind
luck, but it definitely makes me believe in something.”
domingo, 21 de diciembre de 2014
Esta es la última canción que voy a regalarte
No volveré a lo de antes, no te escribiré siempre a ti, no quiero dirigirme explícitamente a nadie. He de volver a mi porque es con quien tengo que cargar y repartir culpas, recibir el choque y recuperar... recuperar todo lo que algún día fui.
Soy mi consecuencia decisiva. Mi punto muerto y a la vez de partida. En algún momento de la noche he decidido cambiar la segunda persona, sin fijarme en si singular o plural.
"Tú" para un nuevo yo, pero un nuevo tú sin duda.
Acabo de despachar todos tus versos. Léete cuando quieras entre mis líneas, porque es lo único que va a permanecer.
También tú lo has hecho y muy a mi pesar sabes que siempre lo harás.
Por si hay dudas, sí, esta es tu senda despedida.
Tenía que hablarte por última vez.
(Y aún así sé que no dejaré de hablarle de ti a cualquiera que no me lo pregunte. Formas parte de todo lo que con el tiempo creamos pues el tiempo no lo ha conseguido destruir - al menos no por completo. Todo lo que tocaste sí se convirtió en ruinas y, en otro momento de la noche, he empezado a separarme los escombros de encima.)
viernes, 19 de diciembre de 2014
"y ojalá no sólo volviese tu recuerdo y volvieses tú todo."
Tanto pedirte a gritos ha hecho que vuelvan hasta las ganas de escucharte suspirar,
y los pequeños infartos al oír tu nombre.
Pensé que ya no volverías.
Y ya no sé qué quiero de ti...qué espero de mí misma.
sábado, 13 de diciembre de 2014
Tanto,
Las cuatro paredes que me ahogan se liberan con las dos añadidas cuando llego aquí, pantalla y teclado.
Pero me enfrento a mi folio en blanco particular y me asusta. Tengo miedo de romperme en pedazos intentando darle forma a esto de tan adentro. Sacar la espina separaría lo que queda de mi.
Sé muy bien que abrir heridas solo intensifica el dolor.
Ojalá el frío atravesando por fin la piel para congelar hasta la última de mis células.
,que no quiero volver a sentirle.
Pero me enfrento a mi folio en blanco particular y me asusta. Tengo miedo de romperme en pedazos intentando darle forma a esto de tan adentro. Sacar la espina separaría lo que queda de mi.
Sé muy bien que abrir heridas solo intensifica el dolor.
Ojalá el frío atravesando por fin la piel para congelar hasta la última de mis células.
,que no quiero volver a sentirle.
Nunca te irás
Vuelves...otra vez a las tres de la mañana.
Tu hora. Tu momento. Tu canción.
Aunque mentiría si dijese que no me acuerdo de ti cada día.
Y que mi color favorito no fue el verte desde que aprendí a mirarte.
Ya no me sale escribirte. Pero no sabes lo bien que se me da pensarte.
Y ojalá no sólo volviese tu recuerdo y volvieses tú todo.
(Aprendí que no pasa nada bueno después de las dos de la mañana, y que tan sólo una hora después, si al corazón le da por llamarte, a ver quién cojones se queda en la cama.)
Tu hora. Tu momento. Tu canción.
Aunque mentiría si dijese que no me acuerdo de ti cada día.
Y que mi color favorito no fue el verte desde que aprendí a mirarte.
Ya no me sale escribirte. Pero no sabes lo bien que se me da pensarte.
Y ojalá no sólo volviese tu recuerdo y volvieses tú todo.
(Aprendí que no pasa nada bueno después de las dos de la mañana, y que tan sólo una hora después, si al corazón le da por llamarte, a ver quién cojones se queda en la cama.)
viernes, 12 de diciembre de 2014
Perdían ritmo sus palabras y el compás de las mías
Nuestros parecidos no se compensaban con diferencias y buscábamos equilibrio al que aferrarnos.
Y en el fondo, éramos realidades perpendiculares por haber llegado un día a paralelismo en grado superlativo.
[
Y en el fondo, éramos realidades perpendiculares por haber llegado un día a paralelismo en grado superlativo.
[
Hoy solo me apetecía pensar y he pensado en mentiras. Las peores son las que nos hacemos creer primero a nosotros.
He pensado en sinceridad. Al final, la peor es la que nos devuelve los pies a la Tierra.
]
martes, 9 de diciembre de 2014
lunes, 8 de diciembre de 2014
nunca es suficiente
He dado tantas vueltas para acabar corriendo en círculos.
Me he intentado autoconvencer de que tú ya no y que yo ya nunca más (sin ti).
Fuiste un vacío de dolor insoportable. Mi trágica historia de desamor personal.
Dos amantes desamándose locamente.
Y sin pensar, volvería a leer esa historia. Porque el dolor hay que sentirlo.
-y de momento es lo único que hago-
Me he intentado autoconvencer de que tú ya no y que yo ya nunca más (sin ti).
Fuiste un vacío de dolor insoportable. Mi trágica historia de desamor personal.
Dos amantes desamándose locamente.
Y sin pensar, volvería a leer esa historia. Porque el dolor hay que sentirlo.
-y de momento es lo único que hago-
palabras vacías, llenas de mí
No me convienes y me da igual, pero yo no te convengo. Ahora ya no me reconocerías. Me implico lo justo y la desconfianza se convirtió en barrera a tu paso. Las dudas por delante, eso sigue igual. Pero no me molesto más en analizarlas o desmontar mis teorías absurdas. Creo en mis miedos desde que dejé de hacerlo en mi (si es que algún día hubo certezas). En una burbuja lo suficiente estable como para evitar todo contacto que se ha vuelto innecesario. Lo de organizar la vida de cualquiera menos la mía no cambia. Me he dado cuenta de qué conlleva morir cada día por volver atrás, deshacer, hacer y rehacer. Qué ganas de tejer el camino como antes no pude y jamás podré, solo para no acabar todo y nada así. Intentar convivir conmigo misma ahogada en recuerdos me consume. Me he convertido en la peor de las rutinas. Imposible empezar de 0 con tantas cuentas pendientes y conocer nuevas caras únicamente para verte en otras palabras, porque cualquier mañana vuelves a surgir. No me reconocerías perdida todas esas noches que me busco por calles demasiado oscuras y frías como para pensar con claridad.
Te sorprendería mi capacidad de autodestrucción.
Te sorprendería mi capacidad de autodestrucción.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
lunes, 1 de diciembre de 2014
(sigo siendo toda tuya)
Dime que todo esto era una broma.Que nunca has dejado de quererme.
Y que te has ido para volver todavía más fuerte.
O no vuelvas. No me digas nada.
Pero déjame seguir. Porque vivo anclada en tu recuerdo.
Rompe lo que queda de mi.
Y deja que alguien junte las esquinas de mis huesos.
No quiero volver a verte. No puedo volver a verte.
...
Adiós.
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