miércoles, 4 de junio de 2014

No hay manera de quedarse en una cama cuando el corazón te llama a las 3 de la mañana

No encuentro ninguna explicación si no cuento la de que soy gilipollas. Si ya me decía yo misma "no te metas en estas cosas" y nada, que ni puto caso. Aquí estoy. Rota de nuevo. Precipitado de nuevo.
Y no quiero contarlo. Porque siempre estoy igual, doy hasta pena. Voy de leona y parezco una mierda de gatito. No es hora de levantarse y defenderse? O voy a estar toda la vida arañando?
Necesito algo.

Lo peor de todo es que pensé que ya lo tenía.

Me declaro en guerra

Cada uno tenemos una guerra diaria. Desde que nos despertamos, nos armamos y nos preparamos para enfrentarnos a lo que venga.
Son batallas injustas, ya que no todos tenemos que lidiar con lo mismo. Son batallas en las que podemos perder. O no. Son luchas en las que tenemos que dar lo mejor de nosotros. Muchas veces son violentas, y otras silenciosas. La mayoría son retorcidas y llenas de rabia. Pero lo mejor (o mas bien lo peor) de esto, es que cada uno tenemos la nuestra y hacemos por mantenernos en pie un día tras otro...y nadie, absolutamente nadie, sabrá nunca por todo lo que hemos tenido que pasar.