sábado, 18 de mayo de 2013

alive or just breathing?

"La relatividad de los sentimientos es mucho más compleja que la ininteligible estructura de nuestro cerebro." Es una confusa red de cableado eléctrico con cabos sueltos y cortocircuítos diarios. Y es tan simple que nos hace complicados. Sufrimos sobrecargas y el derecho a reparaciones nos lo quitan al nacer, dándonos en su lugar el límite de garantía ya sobrepasado para evitar posibles cambios o devoluciones. Somos una arquitectónica difícil, arriesgada, preparada para dar fallos técnicos por un diseño imperfecto que viene de fábrica. Tecnología punta con errores humanos. Y lo de la naturaleza eléctrica se pone de manifiesto cuando nos ahogamos, porque es sabido por todos que el agua estropea cualquier aparato electrónico y es por eso que nos cegamos, rodeados de esa oscuridad construída con cada caída y que anula toda mano amiga tendida para ayudar. Entonces estamos solos, estropeados, mal estructurados y sin piezas de recambio. Fuera de servicio. Un día, una semana, un mes, un año. Pero nada dura para siempre y salimos. Llega otro cabo suelto, otro cable sin conexión, otro circuíto abierto y ahogado. Y chocamos. Y sin querer queriendo los cabos se unen. Saltan chispas al principio, por el cambio, por la diferente naturaleza de los cuerpos, que repelen el contacto a la vez que despiertan los sentidos. Pero estamos tan mal acabados que el cuerpo se acostumbra a esas pequeñas descargas con el mínimo roce, y permite el cambio. Ese cable se convierte en la continuación del nuestro, la otra mitad de nuestro circuíto incompleto. Ya no hay ni oscuridad, ni penas, ni ahogos. Si los hay son compartidos y no nos hundimos en el fondo porque nuestra nueva estructura nos mantiene a flote. Aparecen cosas nuevas. Sentimientos, cariño, complicidad, amor. Mucho más complejos que la robótica de nuestras conexiones. Ahora somos una red completa, unión entre cerebro y, a falta de uno, dos corazones. Circuíto cerrado.

lunes, 13 de mayo de 2013

queremos y a veces podemos

Queremos a medias, fingiendo un todo o nada. Queremos volcados en sinsentidos y sintiéndonos vacíos. Queremos con trampas, con engaños, con juegos absurdos. Queremos con palabras de relleno, sin hechos, sin tacto, sin sensaciones, sin necesidad. Queremos hoy pero no mañana. Queremos películas en la vida real. Y así queremos de mentira, queremos fracasando, recibiendo sin el dando. Queremos exigiendo y sin ceder, queremos ahora y ya, queremos impacientes. Queremos de golpe, huímos del poquito a poco. Queremos, y si es por querer, queremos todo. Queremos hasta que quema la ambición. Voto por querer sin más, reivindico querernos bonito y, lo más importante, querernos mucho.