domingo, 31 de mayo de 2015

subconsciente

He vuelto a soñarte.
Y qué agobio.
Intentar evitar tu presencia y acabar en tus brazos.
Cambiar mis principios por un poco de amor efímero.
No entiendo por qué contigo no soy.
¿Pero cómo evitas que una ola rompa contra la arena?
Será porque siempre me diste lo que nadie.



Ay mi amor
no sabes lo que ha sido verte
mirándome a los ojos.
Vuelve.
Pero esta vez
(si puedes)
quiéreme.

viernes, 29 de mayo de 2015

Todo se desmoronó.
No de golpe, claro.
Sino poco a poco, como platos que caen uno tras otro de un estante .
El problema era no saber cuándo iba a derrumbarse al completo.
Es que había tan poca lógica entre lo que cada uno de nosotros decía, que tuve la sensación de que sólo éramos dos seres olvidados en cimas montañosas.
Inclinándose temerariamente hacia delante para arrojarse piedras... sin ver el peligroso abismo que las separaba.
Desde que se marchó he estado pensando.

Y siempre llego a la misma conclusión de que, aunque lo hubiera esperado... aunque hubiera sabido cómo orientaría mi vida... el golpe habría sido igualmente brutal.
Cuando sufres un choque tan violento, es inevitable que pierdas el equilibrio y caigas.
Y una vez que te has levantado, lo comprendes: no puedes confiar en que nadie te vaya a salvar.

¿Qué hacer entonces para evitar inclinarte y caer de nuevo?

sábado, 16 de mayo de 2015

Atrévete a decir que no es amor

El típico camino a casa con tu recuerdo calado en los huesos.
Sentarme en nuestro banco sería faltarte al respeto
¿pero de cuántas formas has quemado tú mi dignidad?
Continúo... Sólo desvío la mirada.
Está claro que me falta tiempo hasta para respirar
pero nunca para pensar en ti.
Te llevo en la sangre.
Te siento muy dentro.
Por eso sé que cuando algo me duele eres tú.
Intento combatirte.
Porque lo único que sigue funcionando está dentro.
Si al ducharme me quemo la piel es por sentir que no
voy a congelarme de un momento a otro.
Y he vuelto a fumar porque es lo más parecido a
cuando te quería: tú invadiendo mis pulmones y
matándome sin darme cuenta.

"Siempre puede ir a peor"
...y tú es lo único que hiciste.

martes, 12 de mayo de 2015

Todo lo que nace se apaga

Esta vez arriba, de verdad he creído que estaba de vuelta en la cima. (Puedo jurar que incluso ...casi... te reconocí en mi.) Pero sólo ha empeorado la caída, un poco más fuerte y desde más alto, lo suficiente para romperme de nuevo en decepciones. Golpe seco para perder, hasta los papeles. Pero me olvidé ya de cómo reaccionar. No sé tratar mis paranoias y me diagnostico cualquier mal temporal... que luego nunca acaba.

Estoy a un no pasa nada de rendirme.

viernes, 8 de mayo de 2015

No es que seamos unos desalmados insensibles al dolor. Todos estamos atemorizados, todos tenemos que sobrellevar nuestras desgracias, pero desesperar es tanto como desear algo que ya está perdido o prolongar lo que ya es de por sí insoportable.
Cicatrizamos, así es como se cura una herida. Empieza a cerrarse sobre sí misma, a proteger lo que duele tanto y, una vez cerrada, ya no vemos qué hay debajo, eso que provocaba dolor. Pero no dejamos de sentirlo, de recordarlo, porque deja huella y eso, eso es imposible de olvidar.

lunes, 4 de mayo de 2015

heroína

Y no me refiero a la droga.
Aunque en aquel momento fuimos adictos.
Lo tuvimos todo.
Nos tuvimos en todo.
Y durante mucho tiempo fuimos lo único que quedaba.
Dime ahora, ¿quiénes somos?

Yo, perdida por este repentino encuentro
y por este rememorar mierda ya pasada.
Arrepentida quizás del modo de actuar.
Y sola, porque me completabas casi sin sentido.
Tú con los ojos bien abiertos, pero en el fondo
muy dormido,
muy herido
solitario.

¿Volverás a asomarte por mi vida?
¿Volveré yo a sentirme viva?


mi héroe

¿Hasta qué punto?

Como querer que me rescates cuando estoy a punto de saltar.
Una locura desde el punto de vista de cualquiera que se anima a criticarme.
Pero sin más engaños: llegamos a un punto en el que nadie nos podría salvar.
El punto crucial, punto débil, punto decisivo, punto muerto, punto clave, punto de inflexión, punto crítico, punto límite...
 
y punto final.

viernes, 1 de mayo de 2015

20 poemas de amor y 1 canción desesperada

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío. 

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.