miércoles, 29 de abril de 2015

Cuando pienso qué me queda, siempre me quedas tú.

Y si me rompo me recompones. Y si me pierdo sé que sabrás encontrarme.
Admiración, porque veo cómo retienes en tu cabeza qué es lo que quieres, algo parecido a saber hacia dónde moverte si sales de un sitio a otro. Con el valor de decirlo y la certeza de hacerlo.
Sin desviarte del camino, enfocada en tus decisiones, pero dando mil vueltas y equivocándote a conciencia para acabar dónde y cómo quieres.
Cariño, porque aunque todas las palabras están llenas de ti, te quiero lo que está y, sobre todo, lo que no está escrito.
Felicidad eres .
Otro año más, vales la pena.

miércoles, 22 de abril de 2015

"..."

Me quedo en la cama sin saber desde cuando estoy sólo.
Y así, ¿cómo voy a cicatrizar?

lunes, 20 de abril de 2015

soledad compostelana

Caminando sola por evitar cualquier contacto físico y un olor a noche de verano me atraviesa los intestinos. Mi paso es de todo menos acelerado, por si se me olvidan las palabras. Intento transcribir lo que siento hasta que una intensa fragancia totalmente diferente evapora esta magia. Me cruzo con un intento de atropello. Me distraigo de nuevo. Ya no sé por dónde empecé a escribir. Pero, oye, siento. No como antes (nunca como antes). Aunque...menos da una piedra. Y menos recibes cuando más quieres aportar.
De repente se me agita la memoria y confundo siluetas. Melodías y acordes asociados a caras y sentimientos. Y se vuelve a esfumar ese olor. Qué me estáis queriendo decir.
De un modo u otro creo en el destino o algo así. Escribir esto de camino a un amago de hogar lleno de fantasmas personificados no puede ser casualidad. Caprichosa vida. Por no llamarla cualquier otra cosa.
Es precioso pararse a imaginar las historias de la gente...pero cómo duele.

domingo, 12 de abril de 2015

Como antes de olvidarnos

Vuelve a llover,
por lo tanto me vuelve a costar respirar.
Y otra vez me falta el aliento que me robaste en 26.
12 tipos de medicinas alternativas para intentar
sobrevivir estos 3 meses pero ninguna para ahogar
esta sensación de caída libre.

Que alguien me pare.

(Está el resto, luego yo.)

sábado, 11 de abril de 2015

Dudoso estado mental. Las líneas de mis indefiniciones, ciudades en ruinas tras una gran guerra, los restos de una especie extinta, gritos en una habitación insonorizada, la soledad de la isla desierta. Cuantas más imágenes se me ocurren tanto más se nublan las ideas en mi materia gris. La claridad de (tu) pensamiento se disipa a horas puntas, cuando el tráfico de información en mi cerebro me mantiene ocupada. Pero la autoconvicción de que progreso y puedo dejarte atrás es contraproducente. Pienso que ya no te pienso tan a menudo y para entonces ya has vuelto, nuevo fracaso. Los avances retroceden y llego en el punto exacto donde se confunden dudas y ganas, hacer falta y daño, querer y dejarse querer, un punto de ruptura para que el terreno que piso comience a desnivelarse. En ocasiones quizás me engaño y maquillo el pasado intentando parecer más de lo que fuimos. Amaneciendo al final con el corazón sin presupuesto, cansada de perseguir, con el aire escapando de los pulmones y el pulso entrecortado bombeando sangre, que no vida. Lamentable estado anímico.

No reason to stay, good reason to leave

...con la sensación de que cada vez te vuelvo a perder y que tú no vuelves y yo me pierdo...
...de que sigo extrañándote por no reconocerte más en mi... 

jueves, 2 de abril de 2015

A veces tengo miedo de lo frágil que soy, de que cualquiera me conozca de una manera en la que no me reconozco ni yo misma. No es fácil descifrarme. No mentiré: es imposible. Mis batallas internas, mi continuo malestar anímico, mi no saber unir las piezas. El cambio me define y me mantiene. Me alucina el valor, el saber lo que se quiere, la pasión y la seguridad en uno mismo. Me conmueve la amistad verdadera, valoro la lealtad por encima de todo. Suelo tomarme demasiadas confianzas y siempre me acabo arrepintiendo. En ocasiones elijo esconderme antes de esforzarme. Intento luchar por causas perdidas jugándome la vida en misiones inútiles. Me cuestiono continuamente qué es lo que nos hace ser como somos, qué es el amor, cuánto dolor estamos dispuestos a soportar. Nunca sé qué ocurre en mi cabeza y prefiero no hacerlo. Soy capaz de llorar por un atardecer, o por cualquier cosa que me haga sentirme viva. Odio las faltas de respeto y las injusticias. Soy experta en perder el tiempo. Me gustan los retos y complicarme la vida. El 92% de las veces soy un desastre, el 8% restante simplemente no me acuerdo. Y, sobre todo, me voy tanto por las ramas que empecé escribiendo sobre descifrarme y he acabado haciendo que me conozcáis un poco más.
¿Seréis capaces vosotros algún día?

miércoles, 1 de abril de 2015

Guardar / Eliminar

Lo que asusta de escoger un camino es tener que abandonar otros.
Eso de borrar va por recuerdos, por lugares, por días y, de último, por caras; en ese orden.
Hoy se ha ido un cuarto de ti que ya jamás existió.
Distancia, sentimental y geográfica. No me sale pensarte.