Quisiera escribir y saber transmitiros todo lo que se me pasa por la cabeza ahora mismo. Porque no sé, hoy estoy llena de mensajes inspiradores de esos que te sobrecogen y te hacen sentir que el corazón se te hace cada vez más pequeñito. Y es maravilloso. Creo que es algo que deberíamos sentir todos los días, aunque tan sólo fuese por unos minutos. Una ráfaga de esperanza y optimismo invade tu cuerpo y se deposita en lo más profundo de tu corazón. Sientes. Y te sientes viva! Puedo aseguraros que es una de las mejores sensaciones del mundo.
martes, 28 de enero de 2014
jueves, 16 de enero de 2014
Ya no
Motivos. Por lo que estar o por lo que marcharse. La razón para seguir, para escoger. Tener opciones.
Lo que más me asustaba siempre era encontrar demasiado, perderme por motivos ilógicos, caprichos absurdos y causas perdidas. Llevo tanto temiendo atarme... que he tejido mi propia cuerda.
Como firmar mi sentencia. Caer en mi trampa.
Lo único que me da miedo de verdad es no encontrar ningún motivo. Y no moverme. Arrepentirme de no avanzar es dejarme llevar sin pausa hacia atrás. Incluso se han ido en huelga mis pensamientos, cansados ya de deshacer camino.
Estar solo no significa dejar de estar acompañado. Pero no tener meta me paraliza. No busco nada, no me dirijo a ningún sitio, no tengo ideas claras, no sé aun quién quiero ser, no tengo planes.
Camino sin rumbo, voy a la deriva hacia ningún lugar para nunca encontrarme. Pero algo siempre me encuentra. Algo que crece por dentro, ahogando mis venas mis nervios mis pulmones mi mente y mi cuerpo, como el monstruo que se alimenta de mis pesadillas, que me desgarra, mientras yo entera me hago pequeña y desaparezco.
No tengo motivos, no tengo razones, no tengo opciones, no tengo metas. Ya no tengo.
Lo que más me asustaba siempre era encontrar demasiado, perderme por motivos ilógicos, caprichos absurdos y causas perdidas. Llevo tanto temiendo atarme... que he tejido mi propia cuerda.
Como firmar mi sentencia. Caer en mi trampa.
Lo único que me da miedo de verdad es no encontrar ningún motivo. Y no moverme. Arrepentirme de no avanzar es dejarme llevar sin pausa hacia atrás. Incluso se han ido en huelga mis pensamientos, cansados ya de deshacer camino.
Estar solo no significa dejar de estar acompañado. Pero no tener meta me paraliza. No busco nada, no me dirijo a ningún sitio, no tengo ideas claras, no sé aun quién quiero ser, no tengo planes.
Camino sin rumbo, voy a la deriva hacia ningún lugar para nunca encontrarme. Pero algo siempre me encuentra. Algo que crece por dentro, ahogando mis venas mis nervios mis pulmones mi mente y mi cuerpo, como el monstruo que se alimenta de mis pesadillas, que me desgarra, mientras yo entera me hago pequeña y desaparezco.
No tengo motivos, no tengo razones, no tengo opciones, no tengo metas. Ya no tengo.
domingo, 12 de enero de 2014
miércoles, 8 de enero de 2014
Cuando me equivoco me asusta volver a empezar. Joder, soy una suma de opuestos que nunca entenderíais. El resultado de todo lo que hago mal, de lo que me da miedo y lo que nunca me ha gustado. Últimamente me cuestan los cambios y me agobia vuestra puta seguridad. Gasto el tiempo buscando salidas. Barajo opciones en las que ni creo. Finjo tenerlo bajo control porque así no hay preguntas al aire que pidan explicaciones. Evitar cualquier complicación se traduce en ponerme más baches. Acelero en las curvas y bordeo las líneas rectas... me pierdo a mi misma. Sigo esperando que alguien me esté buscando. Necesito que me encuentre. Alguien que me saque de aquí. Quiero pedir ayuda ahogando mi propia voz.
viernes, 3 de enero de 2014
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
