miércoles, 29 de abril de 2015

Cuando pienso qué me queda, siempre me quedas tú.

Y si me rompo me recompones. Y si me pierdo sé que sabrás encontrarme.
Admiración, porque veo cómo retienes en tu cabeza qué es lo que quieres, algo parecido a saber hacia dónde moverte si sales de un sitio a otro. Con el valor de decirlo y la certeza de hacerlo.
Sin desviarte del camino, enfocada en tus decisiones, pero dando mil vueltas y equivocándote a conciencia para acabar dónde y cómo quieres.
Cariño, porque aunque todas las palabras están llenas de ti, te quiero lo que está y, sobre todo, lo que no está escrito.
Felicidad eres .
Otro año más, vales la pena.

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