No encuentro ninguna explicación si no cuento la de que soy gilipollas. Si ya me decía yo misma "no te metas en estas cosas" y nada, que ni puto caso. Aquí estoy. Rota de nuevo. Precipitado de nuevo.
Y no quiero contarlo. Porque siempre estoy igual, doy hasta pena. Voy de leona y parezco una mierda de gatito. No es hora de levantarse y defenderse? O voy a estar toda la vida arañando?
Necesito algo.
Lo peor de todo es que pensé que ya lo tenía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario