Que las prisas nunca han sido buenas y que somos tan simples que nos hacemos complicados. ¿Qué tal una pausa para descubrir? Una pausa para ver lo que tenemos delante sin darnos cuenta. Para ver y MIRAR, oír y ESCUCHAR. Sin miedo a lo desconocido. Con curiosidad hacia todo lo que lleguemos a conocer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario