Te vas y el tiempo se va contigo. Porque no parece pasar más. Y yo paso de morirme de ganas a morirme a secas.
Hablo con la luna porque no tengo a nadie más que me entienda. Le pregunto si volverás algún día...no se atreve a contestarme.
Vuelve a llover. No sólo fuera, sino también dentro de mi. Te juro que no sé por dónde empezar a olvidarte.
Me sobran razones para dejarte ir, para llorar cada noche antes de dormir, para esquivar tus llamadas, para aparentar que todo va bien.
Pero siguen pasando las horas y me consuelo pensando que algún día caminando al fin te encontraré, y te diré lo que mi corazón por miedo se calló.
Mientras seguiré hablándole de ti a cualquiera que no me pregunte, escribiendo tu nombre en pieles ajenas, rechazando cualquier sentimiento que intente rozarme los labios.
Ojalá te des cuenta de que no vas a encontrar a alguien que te quiera como yo...y ojalá pudiese odiarte.
(...por mucho que lo digas siempre seré la otra.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario