En cualquier vuelta de esquina te encuentro. Y siempre vuelves. Y nunca te llegas a quedar. Creyendo que eres tú me aferro a tu recuerdo, lo único que me queda.
Más de una vez te he culpado de mis excesos. Equivocada por cargarte la cara B del amor, mi gran enigma sin descifrar, cada nudo acumulado en la garganta. No eres nada de eso ya.
Te pienso a menudo.
Te escribo demasiado.
Nunca sé regalarte la última canción.
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