domingo, 8 de febrero de 2015

Desubicada, geográficamente y sentimentalmente

Porque había días en los que parecía que todo salía según lo planeado, y otros en los que me venía abajo porque creía que jamás sería capaz de llevar a buen puerto semejante desvarío. En esos días en los que dudaba de todo, descubrí algo de mi carácter que no me gustó nada. El miedo al fracaso me paralizaba, me hundía. En esos días en los que no creía que fuera capaz de salir triunfante, me derrumbaba de tal manera que me convertía en un ser apático, desagradable y lleno de pensamientos negativos.
Que no, no culpo al karma de lo que me pasa por gilipollas.

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