Se marcha como se va el agua cuando el vaso rebosa y lo deja lleno al mismo tiempo. Firma este insomnio que solo es miedo a quedar medio vacía entre sábanas congeladas. Nace por dentro un trastorno crónico que aprieta en el pecho. Y no queda nada. Qué le pasa a esta forma de vivir, que hace morir tan deprisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario