Lunes acorralados y ganas ahogadas en suspiros. Este silencio a gritos me está matando. El dolor hay que sentirlo. Y esta vez no es imprescindible, pero necesario. Me lanzo a precipicios que no se dónde van a caer.
Ojalá no fuesemos demasiado tarde el uno para el otro. Ojalá no te olvide cuando nos decimos adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario