El futuro me tortura y el pasado me encadena. Un día vuelvo a pasar por delante de aquel sitio que hacía tanto no pasaba y al siguiente ya me has invadido. Me aferro a ti, como excusa a los pasos que voy dando, siempre hacia atrás. Los sitios están unidos al sentido que les dan sus protagonistas, igual que las palabras. Caminar por los indicados significa un continuo flashback, como en esas películas bonitas, ¿sabes? Pero al final no se parece... Y los lugares no tienen la culpa. Soy yo. Eres tú. Mejor me consuelo culpándote. Y ¿por qué no? Lo mismo con la música. Palabras compuestas en sus melodías, armonías perfectas, unión absoluta entre sonido y emoción. Música para evadirme; la expresión más verdadera de los sentimientos. La desconexión con lo conocido para conectar conmigo misma, la vía de escape más utilizada con resultados más efectivos que cualquier método estudiado. Siempre me parecerá increíble. Que las canciones sean la banda sonora de la vida, que sean mis momentos, mis avances, mi suerte, mis recuerdos, y al mismo tiempo la única compañía cuando todo lo demás abandona. Cuando reniego del mundo y lo poco que tiene para ofrecerme. Pero mi egoísmo va por delante y ese no me abandona nunca, por eso a veces condeno a alguna canción identificándola con dolor, con desgarres interiores, con dudas, con miedos...contigo. Y nunca seré capaz de escucharla de otra manera, en otros registros, en otras melodías que no sean las de tu recuerdo. El egoísmo a lo mejor es tuyo. Es tuyo. Me consuelo culpándote. No te vas a defender. Como no se defienden mis alarmas, las que creí haber activado ante el menor atisbo de tu risa. Tampoco los muros que en su día, cuando vuelvo a pasar por delante de aquel sitio que hacía tanto no pasaba, construí para guardar todos los...besos. Te he condenado también a ti a una eterna canción.
Torturada (hasta que me atreva a huir) por mi futuro y encadenada al pasado (hasta que me dejes huir). Hasta que te deje ir. Pero sigue siendo tu culpa... aunque ya no sé si me consuela.
No hay comentarios:
Publicar un comentario