Eres un puto dolor de cabeza.
Y estoy harta de que se me encoja el corazón al recordarte.
Pero al margen de este rencor/agotamiento... nos sigo buscando en charcos de alcohol, en miradas temerarias, en sofás condenados a perderte
y hasta con los pensamientos entreabiertos.
Juro que no voy a poner un punto: si la oración no termina, estaremos siempre juntos
No hay comentarios:
Publicar un comentario