¡Tiempo muerto! Parad esto, que yo me bajo. El montón de mierda de siempre con su irónico "bienvenida a tu rutina" no va a ganar otra vez. Me niego. En rotundo. Yo me quedo aquí, donde estoy, inamovible en mis decisiones, con las ideas claras, pero sobre todo fijas. Y no lo hago solo por mi, o bueno, sí, pero también lo hago por vosotros. Por los que tenéis más quejas dentro que la conformidad que enseñáis por fuera, por los que os quedáis con las ganas por las dudas, por los que podríais decir mucho y os dejáis llevar, por los que queréis explotar. Por vosotros, por todos nosotros y por hoy. Sin tener en cuenta el pasado, que siempre es peor, y esperando un futuro con calma. Hay que plantarse aquí y gritar. Gritar las injusticias que nos hierven la sangre, gritar nuestros ideales, gritar lo que queremos y lo que necesitamos. A lo que me refiero es esa manía de empeñarse en que somos muy pequeños para tomar grandes decisiones, cuando al final nos van a influír solo a nosotros. Yo confío en que somos más duros de cómo nos pintan, menos inocentes de lo que creen y malacostumbrados a una dependencia muy poco sana. Sin negar ninguna obviedad, porque es verdad que somos ignorantes aun para saber lo que nos conviene. Tendremos que preocuparnos por nuestro futuro cuando sea el momento de hacerlo, cuando sepamos argumentarlo, pero estamos aquí por algo y por ahora lo que tenemos es el poder quejarnos. Aunque no tengamos las ideas bien formadas, ya nos estamos encaminando para tomar decisiones por libre. Nos dicen que ya llegará el momento y yo os digo que despertéis. Mirad a vuestro alrededor. La fiesta que se está montando acabará en desastre, y nos tocará a nosotros poner 'sentidiño'. Irónico, ¿no? Pues.

No hay comentarios:
Publicar un comentario